Cuba de nuevo la segunda mayor cárcel de periodistas en 2005

Cuba siguió siendo el principal punto negro de la libertad de prensa en Latinoamérica en 2005, un año en que este país mantuvo su dudoso título de 'segunda mayor cárcel del mundo para los periodistas' tras China, según Reporteros sin Fronteras (RSF).

La oleada de represión contra la prensa, abierta en la primavera de 2003, se mantuvo el pasado año ya que 21 periodistas detenidos entonces siguen entre rejas y a ellos se añadieron otros tres durante el último verano, señala RSF en su informe anual difundido hoy con motivo de la Jornada Internacional de la Libertad de Prensa.

'Los medios de comunicación independientes siguen padeciendo el acoso regular de la Seguridad del Estado y de la Policía Nacional Revolucionaria', se queja la organización, antes de precisar que 'cuando no están encarcelados, los periodistas cubanos pueden elegir entre la libertad vigilada y el exilio'.

En el resto de Latinoamérica, aunque la libertad de informar está formalmente reconocida, persiste el 'riesgo para la prensa', y así México superó en 2005 a Colombia por el número de periodistas asesinados, ya que fueron dos -Dolores Guadalupe y Raúl Gibb, además del redactor Alfredo Jiménez Mota del diario 'El Imparcial' de Hermosillo, desaparecido desde el 2 de abril del pasado año.

Reporteros lamenta que 'la plaga del narcotráfico pese gravemente sobre la libertad de movimientos y de expresión de los periodistas en México'.

La situación tampoco deja de ser preocupante en Colombia, donde 'no es bueno que la prensa aborde determinados temas tan tabúes como omnipresentes, tales como la corrupción, el tráfico de droga o las exacciones de los grupos armados', comenta.

Además, la guerra civil sigue siendo un 'reto' para los periodistas que en las zonas de combate 'sufren las presiones conjuntas' de guerrillas, paramilitares, narcotraficantes y protagonistas del conflicto que 'intentan utilizar los medios de comunicación como herramientas de propaganda'.

Por eso durante 2005 ocho periodistas tuvieron que abandonar la región o incluso el país, y el asesinato de Julio Palacios Sánchez, de 'Radio Lemas' recuerda que 'el periodismo sigue siendo cuestión de vida o muerte', comenta.

Reporteros se hace eco de los más de 80 casos de 'agresiones, amenazas e intimidaciones' contra miembros de la prensa peruana, en muchos de los cuales estuvieron implicados funcionarios o responsables oficiales.

Otro motivo de inquietud es Venezuela, donde atribuye la tregua vivida en 2005 en la 'guerra política y mediática' entre partidarios y opositores del presidente Hugo Chávez a la ley de 'responsabilidad social', 'muy restrictiva en materia de libertad de expresión'.

'Aunque de momento el Gobierno no ha tenido que recurrir a este nuevo arsenal represivo, su simple existencia es suficiente para crear un clima de auto-censura en los medios de comunicación', dice.

De Brasil, Reporteros hace un balance contrastado, teniendo en cuenta en el lado negativo el asesinato de José Cándido Amorim Pinto, director de una radio comunitaria en el estado de Pernambuco y concejal.

En la parte positiva, alude a las siete condenas dictadas por el caso del periodista de la cadena TV Globo Tim Lopes, que había sido asesinado en 2002. RSF subraya que esa sentencia es 'una muestra de que la impunidad retrocede'.

La organización se queja de que en Argentina 'son muchas las tensiones que entretejen las relaciones entre la prensa y el Gobierno de (Néstor) Kirchner', y lo ilustra con el proyecto de ley federal sobre el acceso a la información.

De ese texto critica que coloque el 'interés legítimo' como criterio para conseguir una información y hace recaer en los medios de comunicación, en tanto que personas morales, sanciones administrativas y penales.

Reporteros comenta que en América los buenos alumnos no son los que pudiera imaginarse, y cita los casos de Bolivia, Ecuador, Paraguay, donde 'los ataques contra la prensa siguen siendo muy escasos', pero también los países de Centroamérica y sobre todo Uruguay que 'mantiene su reputación de 'la Suiza de América Latina' a pesar de las agresiones sufridas por algunos periodistas'.

Terra Actualidad - EFE